Cuando empecé a crear la web de CrazyLion, me encontré con una duda que muchos tenemos al dar un paso más profesional: ¿mostrarme como “yo” o como “nosotros”? Pensaba que hablar en plural me haría parecer más grande y profesional, pero con el tiempo entendí que no se trata de parecer, sino de ser. De mostrar quién soy realmente y conectar con las personas adecuadas. De esa experiencia aprendí algo que quiero compartir contigo: No necesitas parecer grande, necesitas parecer tú.
En este artículo quiero contarte las tres cosas que aprendí sobre autenticidad, comunicación y coherencia, y cómo aplicarlas para que tu marca refleje quién eres de verdad.
1. Autenticidad
Cuando empecé a construir la web de CrazyLion Estudio, tuve que hacerme una pregunta muy sencilla, pero que lo cambió todo: ¿cómo quiero que los demás me perciban?
Durante mucho tiempo creí que hablar en plural —decir “nosotros”— me haría parecer más profesional. Pensaba que transmitiría una imagen más sólida, como si detrás del estudio hubiera un gran equipo. Y aunque a veces colaboro con otros diseñadores de otras especialidades, la realidad es que soy yo quien está detrás de todo: de los correos, la gestión, las reuniones, el proceso de branding… Y eso, lejos de restar valor, me hace más cercana y transparente.
Si trabajas la mayor parte del tiempo tú solo, y tu valor diferencial es el trato humano y personalizado, no necesitas parecer más grande. Necesitas parecer tú.
Pero si tu forma de trabajar implica colaboración constante con otros diseñadores, fotógrafos o desarrolladores, entonces sí tiene sentido hablar en plural: incluir a ese equipo que forma parte del proceso.
La clave está en la autenticidad, en construir una marca que hable como tú hablas, que se comporte como tú trabajas y que refleje la esencia de lo que eres y ofreces.
Porque fingir ser algo que no eres, a la larga, solo aleja a las personas que realmente conectarían contigo.
2. Comunicación
Otro punto que descubrí en ese proceso fue la importancia de saber a quién me dirijo. Cuando hablaba en plural, muchas veces me llegaban proyectos demasiado grandes o con expectativas más propias de una agencia, y eso me generaba frustración. No porque no quisiera crecer, sino porque no era el tipo de cliente con el que quería trabajar.
Mi propósito siempre ha sido ayudar a pequeñas y medianas marcas a encontrar su esencia, a construir un branding que les ayude a destacar sin dejar de ser ellas mismas.
Y para eso, mi forma de comunicar tenía que reflejar lo mismo: cercanía, empatía y confianza.
Por eso es tan importante preguntarte:
¿Quién es tu cliente ideal?
¿A quién quieres llegar?
¿Cómo quieres que te perciban?
No es lo mismo dirigirte a una gran empresa que a un autónomo o a una pequeña marca local. Cuando tienes claro a quién hablas, sabes también cómo hablarle, qué tono usar, qué mostrar y, sobre todo, qué no mostrar. La comunicación no es solo estética o lenguaje; es coherencia emocional. Y si quieres conectar con tu cliente ideal, no necesitas parecer más de lo que eres: necesitas hablarle desde la honestidad.
3. Coherencia
Una de las cosas que más valoré durante todo este proceso fue la importancia de mantener coherencia entre lo que muestro y lo que realmente soy.
Porque el branding no se trata solo de crear una identidad visual; se trata de alinear tu forma de trabajar, tus valores y tu comunicación. Si tu marca habla de cercanía, pero tu web parece la de una gran agencia, hay una desconexión. Si tu valor es la atención personalizada, pero te expresas de forma impersonal, algo no encaja.
En mi caso, decidí que CrazyLion debía reflejar lo que realmente representa para mí: un estudio pequeño, pero con alma; profesional y cercano. Y esa coherencia, cuando se construye desde dentro, se nota. Los clientes confían más, las conversaciones fluyen mejor y los proyectos se disfrutan de verdad. Ser coherente es tener el valor de ser tú mismo, sin pretender ser algo que no necesitas.
No necesitas parecer grande para que te tomen en serio. Necesitas parecer tú: auténtico, coherente y en sintonía con las personas a las que realmente quieres ayudar.
Cada decisión —cómo hablas, cómo te muestras, cómo diseñas— comunica.
Y cuando todo eso está alineado con quién eres, tu marca empieza a brillar con luz propia.
Si sientes que tu marca no refleja del todo quién eres, puedo ayudarte a darle forma para que se sienta más auténtica, profesional y alineada contigo.
Y descubre cómo construir una marca que conecte desde la honestidad y la coherencia.
