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Los valores de tu marca valores definen quién eres, cómo te comunicas con tu audiencia, cómo actúas y cómo quieres ser percibido. Son la base que conecta lo que dices, lo que haces y lo que muestras al mundo. Sin ellos, una marca puede parecer correcta… pero vacía. Y eso se nota.

Cuando los valores están claros, tu comunicación fluye con coherencia y tu identidad visual cobra fuerza. Sin embargo, muchas veces me encuentro en los briefings con respuestas que suenan demasiado genéricas: profesionalidad, responsabilidad, calidad, transparencia… Y sí, son importantes, pero también son valores que cualquier empresa debería tener. No nos cuentan realmente quién eres ni qué hace única a tu marca.

Por eso, quiero ayudarte a identificar los valores auténticos de tu proyecto.

1. Piensa en cómo haces las cosas, no solo en lo que haces

Tus valores no están en lo que vendes, sino en la forma en que lo haces. Son la diferencia entre ofrecer un producto o experiencia y crear una marca con alma.

Pregúntate:
¿Qué te diferencia en tu manera de trabajar o tratar a los clientes?
¿Qué no estás dispuesto a comprometer, aunque eso te hiciera ganar más?
¿Qué te enorgullece de tu proceso o del impacto que generas?
¿Qué tipo de sensaciones quieres provocar cuando alguien interactúa con tu marca?

Por ejemplo, Volvo no solo vende coches. Su valor principal es la seguridad, y todo, desde sus campañas hasta el diseño de sus vehículos, gira en torno a proteger a las personas.
Por otro lado, IKEA defiende valores como democratizar el diseño y la funcionalidad, y eso se refleja en sus precios, en su tono accesible y en su estética sencilla y práctica.

A veces el valor está en cosas tan simples como “cuidar cada detalle”, “crear desde la empatía” o “buscar soluciones creativas antes que conformarse”.

Si quieres profundizar en cómo mostrar tus valores a través de tu comunicación visual, te recomiendo leer el artículo ¿Lo que muestras en Instagram refleja quién es tu marca? que te ayudará a revisar si tu contenido realmente está transmitiendo lo que deseas.

2. Conecta con tus valores personales

Toda marca tiene algo de quien la crea. Por eso, tus valores personales también son una brújula.
No se trata solo de lo que crees, sino de cómo te comportas, cómo te comunicas y qué tipo de energía proyectas. Piensa en valores como: divertida, cercana, seria, elegante, espontánea, creativa, infantil, natural, sofisticada, atrevida, curiosa…
Estos valores personales son los que van a marcar cómo se comunica tu marca y en qué terreno se mueve.

Un ejemplo claro: Mr. Wonderful comunica desde el optimismo, la energía positiva y el humor. Su tono es cercano, alegre y juvenil.
En cambio, Tesla transmite innovación, rebeldía y ambición, porque esos son valores asociados directamente a Elon Musk.

Pregúntate:
¿Qué rasgos de mi personalidad quiero que se reflejen en mi marca?
¿Cómo quiero que mi marca haga sentir a las personas?
¿Qué tono encaja con mi forma de ser: divertido, amigable, creativo, natural…?
¿Qué tipo de marcas me inspiran y qué valores percibo en ellas?

Si estás en proceso de definir o renombrar tu negocio, puedes leer Cómo elegir el nombre ideal para tu marca. Te ayudará a asegurarte de que tu nombre también refleje los valores y la esencia de tu proyecto.

3. Conecta con la historia de tu marca

Los valores también se construyen a partir de lo que has vivido. Tu historia, tus miedos superados, tus aprendizajes y las decisiones que tomaste dicen mucho de lo que tu marca representa.

¿Por qué decidí crear este proyecto y no otro?
¿Qué aprendí durante el proceso?
¿Qué dificultades superé y qué me enseñaron?
¿Qué parte de mi historia quiero que inspire o acompañe a otros?
¿Cómo puedo trasladar esa historia a mi comunicación o mi identidad visual?

Por ejemplo, Airbnb nació del deseo de conectar personas y hacer que cualquiera pudiera sentirse en casa, en cualquier parte del mundo. Su valor principal es la hospitalidad.
Patagonia, por otro lado, construyó su identidad sobre la responsabilidad ambiental y la acción social; su historia está ligada al respeto por la naturaleza y eso guía cada decisión que toma.

Si tu marca nació de una reinvención profesional, probablemente tus valores incluyan valentía, ambición o autenticidad.
Si nació de una pasión, puede reflejar curiosidad, creatividad o compromiso.

4. Traduce tus valores en acciones concretas

Una vez definidos, tus valores deben guiar tus decisiones diarias: desde cómo atiendes a un cliente hasta el estilo de tus publicaciones.

Si mi marca defiende la sostenibilidad, ¿cómo lo aplico realmente?
Si mi valor es la cercanía, ¿mi comunicación transmite confianza y escucha?
Si mi valor es la creatividad, ¿estoy innovando o repitiendo fórmulas seguras?

LUSH, por ejemplo, no solo dice que es sostenible: lo demuestra con envases reutilizables, ingredientes naturales y comunicación directa. Sus valores se viven, no se declaran.

Identificar los valores de tu marca te da coherencia, autenticidad y dirección.

Te ayuda a comunicarte con propósito, a atraer a los clientes adecuados y a construir una marca que se sienta real, humana y sólida. Si sientes que tu marca aún no refleja esos valores o te cuesta definirlos, puedo ayudarte a hacerlo a través de una sesión personalizada.

Contáctame aquí y trabajemos en dar forma a la esencia de tu marca desde dentro.