Emprender nunca es un camino recto. Está lleno de dudas, miedos y momentos en los que piensas en tirar la toalla: un proyecto que no sale, un cliente que cancela, una idea que no recibe apoyo, un presupuesto que no aceptan… Y a veces son dudas más personales: sentir que quizá esto no es lo tuyo, que tus padres tenían razón cuando decían “no hay trabajo de lo tuyo”, que lo más fácil sería dejarlo todo y buscar otro camino.
Sin embargo, las grandes historias nos enseñan algo poderoso: muchos de los que hoy admiramos estuvieron a punto de rendirse. Pasaron por fracasos, soledad y falta de apoyo. La diferencia es que siguieron adelante.
Walt Disney
Antes de convertirse en un icono mundial de la animación, Walt Disney conoció muy de cerca el fracaso. De joven, trabajaba como dibujante en un periódico, pero fue despedido porque, según su jefe, “le faltaba imaginación y no tenía buenas ideas”. Su primer estudio de animación, Laugh-O-Gram Films, quebró por falta de dinero, lo que lo llevó incluso a dormir en las calles y sobrevivir con lo poco que tenía.
Lejos de rendirse, decidió apostar una vez más por sus sueños. Junto a su hermano Roy fundó Disney Brothers Studio. Con el tiempo, nacieron personajes como Mickey Mouse y películas como Blancanieves y los siete enanitos, que marcaron un antes y un después en la historia del cine. Lo que un día fue considerado un fracaso, se convirtió en el mayor imperio de animación del mundo.
John Lasseter
John Lasseter siempre creyó en la magia de la animación por ordenador, en una época en la que nadie pensaba que eso tuviera futuro. Trabajaba en Walt Disney Studios, pero al insistir demasiado con esta idea lo despidieron. Para muchos, ahí terminaba su carrera. Para él, era solo el inicio.
Lasseter se unió a una pequeña división de Lucasfilm que más tarde sería comprada por Steve Jobs: Pixar. Allí tuvo la oportunidad de llevar adelante lo que más soñaba: crear películas animadas totalmente en 3D. En 1995 llegó Toy Story, la primera película de animación por ordenador de la historia, que no solo fue un éxito en taquilla, sino que cambió para siempre la forma de hacer cine. Hoy es reconocido como uno de los grandes visionarios de la animación moderna.
J.K. Rowling
En los años 90, Joanne Rowling era una madre soltera que vivía de ayudas sociales en Escocia. Pasaba las tardes escribiendo en cafeterías, mientras luchaba contra la depresión y la falta de dinero. Su manuscrito de Harry Potter y la piedra filosofal fue rechazado por más de 10 editoriales, que aseguraban que las historias de magos no tendrían éxito.
Aun así, siguió creyendo en su historia. Finalmente, una pequeña editorial, Bloomsbury, decidió apostar por ella. Lo que comenzó como un libro casi descartado, se convirtió en una saga que ha vendido cientos de millones de ejemplares en todo el mundo, adaptada al cine y convertida en un fenómeno cultural. Rowling pasó de la precariedad absoluta a ser una de las autoras más leídas e influyentes de la historia moderna.
The Beatles
Antes de ser conocidos como “los cuatro de Liverpool”, los Beatles eran solo un grupo de jóvenes tocando en bares de Hamburgo y Liverpool. Su camino no fue fácil: en 1962, la discográfica Decca rechazó su demo con el argumento de que “los grupos de guitarras estaban pasados de moda” y que no tenían futuro en la industria musical.
Sin embargo, insistieron. Siguieron tocando, componiendo y perfeccionando su estilo hasta conseguir que otra discográfica, Parlophone, les diera una oportunidad. El resto es historia: revolucionaron la música popular, cambiaron la cultura de su época y se convirtieron en la banda más influyente de todos los tiempos. Lo que comenzó como rechazo, se transformó en un éxito global.
Todos nuestros sueños pueden hacerse realidad, si tenemos el coraje de perseguirlos. – Walt Disney.
Estas historias de fracaso y éxito nos muestran que los obstáculos no definen tu camino, sino cómo decides enfrentarlos. Aunque a veces falte apoyo y los proyectos no salgan como esperabas, tu perseverancia puede abrir puertas que hoy parecen cerradas.
Si quieres aprender a superar tus dudas y avanzar con seguridad en tu emprendimiento, puedes leer más aquí: Emprender con miedo: Cómo afrontar tus miedos y rodearte de quienes te impulsan.
Y si tienes una idea de marca o negocio en mente, puedo ayudarte a darle forma y crecer juntos/as. Hablemos y hagamos que tu proyecto brille.
Esto te lo dedico a ti, que has pasado —o estás pasando— por este camino.
Con cariño,
Silvia, de CrazyLion Estudio
